Tulum, México.
La península de Yucatán famosa por sus playas color turquesa, arena blancas y cristalinos cenotes lucia muy diferente hace 10 mil años; la era glacial llagaba a su fin y el nivel del mar estaba a 30 metros por debajo del actual. Las costas se parecían más a los acantilados europeos como Normandía en Francia o las Cantábricas en España. Animales como los dientes de sable, perezosos gigantes, lobos, osos y confoteridos (parecidos a los elefantes modernos) dominaban el denso y exuberante paisaje.
Los primeros seres humanos en la zona habitaron los cenotes y sistemas de cuevas, entonces secos, para protección, refugio y posiblemente para rituales. Este es el caso de la Cámara de los ancestros, donde se encontraron restos de carbón en 15 nichos que corresponden a fogatas de hace 10,500 años de antigüedad, colocados en lugares estratégicos que permitían tener fuego e iluminación y eran una guía para regresar a superficie. Esto, de acuerdo a una investigación de un grupo de científicos de la UNAM e INAH, publicado en el mes de abril de la revista “Geoarqueology”.
En la cámara de los ancestros se comprueba por primera vez en contexto subacuático que cazadores y recolectores encendieron y utilizaron fuego. Este importante descubrimiento, se suma a otros en la zona, como los de Naharon, Las Palmas y Hoyo Negro, donde se han encontrado restos de fósiles humanos de hasta 13,700 años de antigüedad. Todos estos nos ofrecen una perspectiva de cómo se fue poblando el continente americano con las primeras migraciones de seres humanos; así como sus estrategias de supervivencia organización y planeación. A decir de Luis Alberto Martos López, miembro del equipo multidisciplinario que hizo la investigación “La trascendencia de estos hallazgos nos ayudan a reconstruir la historia del fuego, de la evolución y la migración humana”
La cámara descubierta en 1990 por el explorador estadounidense Jame G Coke pertenece al Sistema de Cuevas del Cenote Aktun-Ha. El inmenso salón de 20 metros cuadrados, 6 m de altura y 26 metros de profundidad, es de difícil acceso, se necesita ser un buzo técnico en cuevas para acceder por un corredor natural de 100 metros de longitud y 80 centímetros de alto, con estalagmitas, estalagtitas y columnas por doquier. Hace 10 mil años este pasadizo era una barrera natural contra posibles depredadores y era necesario agacharse para llegar al lugar. Los habitantes de estas cuevas usaron el fuego como guía para encontrar la salida, así como hoy los buzos usan una cuerda. Esta sección está restringida pero el buceo recreativo y técnico es practicado en otras secciones del cenote. Aktun ha mejor conocido como Car-Wash (ya que en el pasado se utilizó el agua para lavar coches), está situado a 8 km de Tulum en la carretera a Coba. Esta maravilla natural es un famoso sitio para los amantes del buceo en cenotes, con un estanque de 50 metros de ancho lleno de lirios acuáticos líquenes y algas y donde se ven peces y algunas tortugas, con pasadizos subterráneos alucinantes y donde son tomadas algunas de las mejores postales del mundo submarino, es también un lugar medular para entender nuestro pasado.
Gandhi Espinosa Espinoza
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